Mi primer dulce o travesura.

7:00 PM, Nueva Zelandia del 31 de Octubre.

Preparando la cena como todas las noches, por alguna razón un poco más contenta y con música a todo volumen.

Sabía que como colonia inglesa se festejaría Halloween, pero como no es costumbre en mi país no lo tuve muy presente ese día. Momento de preparación, arroz va arroz viene, tocan la puerta. Desde la cocina podía ver la puerta mediante un largo pasillo oscuro. En sus vidrios, un reflejo, que paralizó mi cuerpo y mi mente. Solo sentí miedo, no quería acercarme, pero tenía que ver quien era. Me fui acercando y cada vez se distinguían más los rasgos de un rostro irreconocible, muy raro, tenebroso y rojo, pelo parado, estatura baja y feo.

Realizo una mirada rápida de todo ese ser que esperaba detrás de la puerta y el viendo que yo permanecía ahí sin atinar a abrirla. En su mano sostenía una calavera sonriente. Ahí fue cuando mi mente entro en funcionamiento otra vez. Comencé a pensar nuevamente, el miedo me había paralizado la razón, pero ya era tarde Halloween se había apoderado de mí, estaba muerta de miedo…

Abrí la puerta y con una dulce vos dejo salir un “Happy halloween!!” y estiro su manito pidiendo su recompensa.

Salí corriendo en busca de algo que aportar a la colecta de esa noche. En mi mesa de luz las últimas golosinas argentinas que me habían enviado estaban esperando pacientes para ser entregadas.

Las miraron raro, no conocían los dulces que les había entregado, ni lo que estaba escrito. Les conté que eran golosinas de mi país, muy ricas. Miraron sorprendidos repartieron los dulces sonriendo y salieron en busca de más…

Y así la procesión de los muertos pasó por mi casa. Las costumbres del lugar donde estamos viviendo se apoderan de nosotros sin preguntar solo hay que dejar que nos atraviesen y enriquezcan nuestra vida…

.-Daniela

One Reply to “Mi primer dulce o travesura.”

  1. Genial !!!!!, cuantas experiencias !
    Que maravilloso es descubrir el mundo a traves de su geografia, de su gente y de sus tradiciones, y en este caso, de los niños.
    Un beso grande
    El tio

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